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El Puente del Centenario de Sevilla: historia, datos y cómo verlo desde el río

El Puente del Centenario es una de las infraestructuras más reconocibles de Sevilla. Visible desde kilómetros de distancia gracias a sus pilones de 110 metros, cruza el Guadalquivir al sur de la ciudad y forma parte del paisaje urbano sevillano desde 1991. En Cruceros Torre del Oro te contamos todo lo que hay detrás de este puente: su historia, su nombre, sus datos técnicos y la mejor forma de verlo durante tu estancia en Sevilla.

¿Por qué se llama Puente del Centenario?

Es la pregunta que más se repite entre los visitantes, y la respuesta suele sorprender. El nombre no tiene relación con el V Centenario del descubrimiento de América, aunque muchos lo den por hecho y algunas guías incluso lo recojan así. El puente está construido sobre el muelle del Centenario, un muelle portuario bautizado en 1972 para conmemorar los 100 años de la Junta de Obras del Puerto de Sevilla. Ese es el centenario al que hace referencia.

La confusión con la Expo’92 es comprensible: el puente se inauguró el 15 de noviembre de 1991, pocos meses antes de que comenzara el gran evento conmemorativo del descubrimiento, y su construcción formaba parte del plan de infraestructuras asociado a esa exposición universal. Pero su nombre oficial responde al muelle sobre el que se levanta, y ese muelle recuerda el centenario del puerto, no el de Colón.

puente del centenario en sevilla

Historia y construcción

El puente fue proyectado entre 1986 y 1987 por los ingenieros José Antonio Fernández Ordóñez y Julio Martínez Calzón, dos de los nombres más relevantes de la ingeniería civil española del siglo XX. El objetivo era doble: conectar los márgenes del Guadalquivir al sur de la ciudad para mejorar las comunicaciones y crear una infraestructura capaz de absorber el tráfico generado por la Expo’92.

La construcción se completó en noviembre de 1991 y el puente se integró en la autovía de circunvalación SE-30, que rodea Sevilla por el sur y el oeste. Desde entonces se ha convertido en uno de los puntos de mayor tráfico de la ciudad: alrededor de 100.000 vehículos lo cruzan cada día. Esa cifra explica también que las obras de ampliación de sus carriles sean uno de los asuntos de infraestructura que más debate generan en Sevilla desde hace años.

Datos técnicos del Puente del Centenario

El puente tiene una longitud total de algo más de dos kilómetros (2.016 metros incluyendo los viaductos de acceso). El vano principal, la parte atirantada que cruza el cauce del río, mide 265 metros de luz, lo que en el momento de su inauguración lo convirtió en el puente atirantado más largo de España. Hoy sigue siendo una referencia en el contexto de la ingeniería española.

Los dos pilones que sostienen los cables miden 110 metros de altura. Los 88 tirantes de acero, de entre 25 y 145 metros de longitud, son los que dan al puente su perfil característico. El gálibo de navegación, es decir, la altura libre sobre el río, es de 46 metros, suficiente para que embarcaciones de gran porte puedan pasar por debajo con holgura.

Su posición en el Guadalquivir

El Puente del Centenario ocupa una posición concreta en el río que conviene conocer para entender su importancia. Es el puente más al sur de Sevilla, el último antes de que el Guadalquivir abandone la ciudad y continúe libre hacia el Atlántico, a unos 80 kilómetros de distancia. Eso lo convierte en la puerta de entrada al tramo navegable del río que conecta Sevilla con el mar.

El puente salva el canal de Alfonso XIII, el acceso oficial al Puerto de Sevilla. Su generoso gálibo no es casual: está calculado para permitir el paso de buques que se dirigen a las instalaciones portuarias, y también para que embarcaciones de gran envergadura, como el velero escuela Juan Sebastián Elcano de la Armada española, puedan pasar con las velas desplegadas en sus salidas y entradas al puerto.

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Cómo verlo desde el río con Cruceros Torre del Oro

La escala real del Puente del Centenario no se percibe bien desde tierra. Verlo desde el agua cambia completamente la perspectiva: los 110 metros de los pilones se aprecian en toda su dimensión cuando los tienes delante desde el río, y pasar por debajo del vano central permite entender la magnitud de los 46 metros de altura libre sobre el Guadalquivir.

La ruta a Sanlúcar de Barrameda de Cruceros Torre del Oro pasa por debajo del Puente del Centenario. Es una de las excursiones en barco más completas que se pueden hacer desde Sevilla: el recorrido navega hacia el sur por el Guadalquivir, atraviesa el tramo portuario de la ciudad y llega hasta Sanlúcar de Barrameda, en la desembocadura del río con el Atlántico. El trayecto de ida pasa bajo el puente, lo que permite una visión del conjunto atirantado que no es posible desde ningún punto en tierra.

Además del Centenario, el recorrido permite ver el tramo del Guadalquivir que históricamente conectó Sevilla con el mundo. Por este mismo río salió la expedición de Magallanes en 1519 rumbo a la primera circunnavegación del globo. El paisaje cambia a medida que la ciudad queda atrás y el río se abre hacia las marismas del Parque Nacional de Doñana, que bordea el tramo final del recorrido hasta Sanlúcar.

El Puente del Centenario, una parada más en tu visita a Sevilla

El Puente del Centenario no suele aparecer en las listas de monumentos imprescindibles de Sevilla, pero forma parte del carácter contemporáneo de la ciudad de una manera que pocas infraestructuras logran. Treinta años después de su inauguración sigue siendo un referente visual, una pieza de ingeniería reconocible desde cualquier punto al sur de la ciudad y un elemento que los sevillanos han hecho completamente suyo, apodo incluido.

Si quieres verlo desde el agua y aprovechar el recorrido para conocer el Guadalquivir más allá de Sevilla, la ruta a Sanlúcar de Barrameda de Cruceros Torre del Oro es la opción más completa. Las plazas tienen demanda, especialmente en primavera y otoño, así que conviene reservar con antelación.