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El Puente de la Barqueta de Sevilla: historia, ingeniería y la mejor forma de verlo

Hay puentes que simplemente sirven para cruzar un río y hay puentes que se convierten en parte del paisaje de una ciudad. El Puente de la Barqueta en Sevilla es de los segundos. Situado en el tramo norte de la dársena del Guadalquivir, es todo un ejemplo de ingeniería, aunque veces quede olvidado por la próximidad del Puente del Alamillo.

¿Quién construyó el Puente de la Barqueta?

El Puente de la Barqueta fue diseñado por Juan José Arenas de Pablo y Marcos Jesús Pantaleón Prieto, y construido entre 1989 y 1992 por encargo de la sociedad estatal organizadora de la Exposición Universal. Su financiación corrió a cargo de la empresa Mapfre, que lo bautizó con su nombre: Puente Mapfre. Sin embargo, los sevillanos a veces llamamos a las cosas como nos parece, por eso desde el primer día se le conoció como Puente de la Barqueta.

El encargo era claro: crear un acceso que uniera el centro histórico de Sevilla con la Isla de la Cartuja, donde iba a celebrarse la Exposición Universal. Arenas y Pantaleón resolvieron el problema con una solución tan elegante en lo visual como brillante en lo técnico: un único arco de acero de 214 metros cuyos extremos forman dos pórticos triangulares inclinados a modo de gran puerta de entrada, atirantado por el propio tablero de 168 metros que flota sobre el río sostenido por apenas cuatro soportes verticales, sin ningún apoyo intermedio.

Pero detrás de esa sencillez hay una solución estructural de gran complejidad en la que el arco y el tablero trabajan conjuntamente para soportar las cargas, en lo que los ingenieros llaman un puente de arco tesado o bow string. El resultado es una estructura que recibió reconocimiento internacional y que se convirtió en referencia para proyectos similares en otros países.

La maniobra de colocación: uno de los momentos más espectaculares de la historia de Sevilla

Una de las curiosidades más llamativas del Puente de la Barqueta es la manera en que fue colocado en su posición definitiva. La estructura no se construyó directamente sobre el río, sino en tierra firme, en paralelo al cauce, en la orilla de la Isla de la Cartuja. Y una vez terminada, hubo que trasladarla hasta su emplazamiento final.

El 30 de mayo de 1989, el puente fue girado 90 grados sobre el río con la ayuda de barcazas resistentes, mientras una de sus puntas permanecía fija y la otra describía un arco hasta encajar milimétricamente con los cuatro apoyos de hormigón preparados en ambas orillas.

Un puente que marcó una época

El Puente de la Barqueta no llegó solo. Forma parte de la gran transformación urbana que Sevilla vivió con la Exposición Universal de 1992, que en pocos años cambió radicalmente la fisonomía de la ciudad: nuevas infraestructuras, nuevos barrios, nuevas conexiones entre zonas que antes estaban mal comunicadas. Para dar acceso a la Isla de la Cartuja se construyeron varios puentes, de los que la Barqueta y el Alamillo, este último obra del arquitecto Santiago Calatrava, con su emblemático arco inclinado, son los que han perdurado como iconos de aquella época.

Treinta años después de la Expo, el Puente de la Barqueta sigue siendo uno de los accesos principales a la zona norte de la Isla de la Cartuja, donde se encuentran el Parque Científico y Tecnológico, el parque temático Isla Mágica y el estadio olímpico.

¿Cómo ver el Puente de la Barqueta?

El Puente de la Barqueta se puede ver y admirar de muchas maneras, pero desde Cruceros Torre del Oro te recomendamos las dos mejores formas.

La primera es nuestro paseo en barco por Sevilla. Nuestro paseo de una hora por el río ofrece una perspectiva que desde tierra es imposible: el arco se eleva sobre ti mientras el Guadalquivir te lleva despacio, y la escala real de la estructura te impresiona de una forma completamente distinta a como lo hace desde la orilla. Una hora de navegación con audioguía incluida, partiendo desde la Torre del Oro, que te permite ver Sevilla desde un ángulo diferente.

La segunda es el autobús turístico verde de Sevilla, que también pasa por el Puente de la Barqueta en su recorrido por la ciudad. Subido en la cubierta, cruzar el puente a vista de pájaro es una experiencia completamente diferente a la del barco pero a la vez igual de recomendable.

Y si quieres sacarle el máximo partido a tu visita a Sevilla, el Pack Adventure de actividades en Sevilla combina las dos experiencias con más de 20% de descuento, y además incluye visitas guiadas a pie por Triana, el Barrio de Santa Cruz y la Plaza de España. Una forma de ver Sevilla desde todas las perspectivas posibles sin tener que organizar nada por separado.

El Puente de la Barqueta es una de esas obras que demuestran que la ingeniería y la belleza no son incompatibles. Una estructura pensada para durar, reconocida internacionalmente y que hoy forma parte del alma de Sevilla tanto como la Giralda o la Torre del Oro. Si quieres verlo desde el río, te estaremos esperando junto a la Torre del Oro, ¡hasta pronto!