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Plaza Nueva de Sevilla
La Plaza Nueva es mucho más que un espacio abierto en el centro de Sevilla: es el epicentro de la vida administrativa, política y social de la ciudad. Rodeada de edificios emblemáticos y coronada por el monumento a San Fernando, esta plaza ha sido testigo de múltiples transformaciones a lo largo de los siglos. A continuación, exploramos su historia, las figuras que la protagonizan y por qué sigue siendo un lugar de referencia para sevillanos y visitantes.
¿Cuál es la historia de la Plaza Nueva de Sevilla?
Orígenes y transformación urbana
- Antiguo brazo del Guadalquivir: Hasta la Edad Media, en el espacio donde hoy está la plaza fluía un brazo del río Guadalquivir que se extendía por Sierpes, la Campana y la futura Plaza Nueva. Este canal, conocido como “laguna de la Pajería”, fue desecado por los almohades y visigodos, dejando un terreno pantanoso utilizado como cementerio y luego ocupado por huertas. En 1981, al construir el Metrocentro, apareció un barco bizantino y otro andalusí, confirmando que existía un antiguo puerto en el lugar.
- Convento Casa Grande de San Francisco: En el siglo XIII, el rey Fernando III lo cedió a los franciscanos para construir un convento que alojaría hasta 300 frailes y participar en la evangelización de América. Quedó destruido durante la Guerra de la Independencia (1810) y fue finalmente demolido en 1840 tras la desamortización de Mendizábal.
- Nacimiento de la Plaza Nueva: El solar en desuso fue rediseñado a partir de 1852 por los arquitectos Ángel de Ayala y Balbino Marrón, creando un espacio público de planta rectangular con fachadas uniformes alrededor. La plaza se completó entre 1853 y 1856, siendo inaugurada oficialmente en 1857 bajo el nombre de Plaza de la Infanta Isabel en honor a María Isabel de Borbón.
- Restauraciones recientes: Desde 2024, se llevan a cabo obras para recuperar detalles del siglo XIX —bancos, pavimento de mármol y diseño vegetal original— y mejorar el mobiliario urbano, previstas hasta 2027.

Cambios de nombre según épocas
La plaza tuvo diferentes nombres según los cambios políticos:
- 1857–1868: Plaza de la Infanta Isabel
- 1868–1873: Plaza de la Libertad, tras la Gloriosa
- 1873: Plaza de la República y República Federal
- 1875–1931: Plaza de San Fernando, tras la restauración borbónica
- 1931–1936: Plaza de la República (II República)
- Desde 1936: Recuperó el nombre popular de Plaza Nueva, adoptado oficialmente tras la democracia.
Usos a lo largo del tiempo
Desde sus orígenes en el siglo XIX, la Plaza Nueva ha sido un espacio polivalente que ha ido adaptándose a las necesidades y ritmos de la ciudad. Nacida como símbolo del nuevo orden urbano tras el derribo del antiguo convento de San Francisco, pronto se convirtió en escenario de desfiles militares, proclamaciones reales y celebraciones religiosas.
Su céntrica ubicación, frente al Ayuntamiento, le otorgó desde el principio una función institucional de primer orden, acogiendo actos oficiales, recepciones y homenajes.
Durante las navidades, la plaza se viste de fiesta con la Feria de Artesanía Creativa, organizada por la Federación Artesanal de Sevilla con el Ayuntamiento. Desde principios de diciembre hasta el 5 de enero (excepto días señalados), se instalan más de 70 casetas de madera que ofrecen joyería, cerámica, madera, vidrio, tejidos y otros objetos fabricados por artesanos locales y nacionales.

Además, también es el lugar de celebración principal de los aficionados del Real Betis Balompié, que llenan la plaza y sus alrededores para celebrar los éxitos deportivo su equipo.
¿Quién es la estatua de la Plaza Nueva de Sevilla?
El monumento central de la plaza es una escultura ecuestre de San Fernando (Fernando III de Castilla), rey católico responsable de la conquista de Sevilla en 1248 y declarado patrón de la ciudad.
Origen del monumento
El proyecto se comenzó en 1877 con la colocación de la primera piedra por Alfonso XII, pero el monumento tardó décadas en completarse. Fue inaugurado finalmente el 15 de agosto de 1924.

Detalles y simbolismo
- Escultura principal: La estatua muestra a San Fernando montado en un caballo con las cuatro patas en el suelo —se dice que indica muerte por causas naturales— sosteniendo la espada «Lobera» envainada y un cetro con cruz.
- Cuatro figuras en el pedestal: Representan a personajes que ayudaron en la conquista de Sevilla:
- Alfonso X, el Sabio (obra de Enrique Pérez Comendador)
- Almirante Ramón de Bonifaz (José Lafita Díaz)
- Obispo Don Remondo (Alfonso López Rodríguez)
- Caballero Garci Pérez de Vargas (Joaquín Sánchez Cid).
- El diseño neogótico fue realizado por Juan Talavera y Heredia, mientras la escultura ecuestre fue obra del escultor Joaquín Bilbao.
Arquitectura y puntos de interés en la Plaza Nueva
La Plaza Nueva no solo es un espacio emblemático por su historia y función social, sino también por la riqueza arquitectónica que la rodea. Uno de los elementos más destacados es el imponente edificio del Ayuntamiento de Sevilla, que se alza en su fachada este.
Esta construcción combina dos estilos bien diferenciados: el original plateresco del siglo XVI, visible en la cara que da a la plaza de San Francisco, y la reforma neoclásica del siglo XIX que se enfrenta directamente a la Plaza Nueva. La fachada renacentista está decorada con relieves, figuras alegóricas y motivos mitológicos, lo que convierte al edificio en una pieza clave del patrimonio sevillano.

Otro punto de interés relevante es la Capilla de San Onofre, el último vestigio que queda del antiguo convento franciscano que ocupaba este solar antes de la apertura de la plaza. Construida en el siglo XVI, esta pequeña capilla pasa muchas veces desapercibida, pero continúa en funcionamiento como lugar de culto y permanece abierta las 24 horas, lo que la convierte en un rincón de recogimiento en pleno corazón urbano.
Junto a ella, se alza el Edificio de Telefónica, una muestra singular del regionalismo sevillano con inspiración neobarroca. Su fachada de tonos rojizos y su característica torre con reloj, obra de Juan Talavera y Heredia (1926-1928), añaden personalidad al entorno.
Otros elementos arquitectónicos reseñables son el Hotel de Londres, uno de los primeros edificios construidos tras el derribo del convento en 1857, y un ejemplo notable de la arquitectura burguesa del siglo XIX. Más recientemente, la instalación del tranvía Metrocentro, con su parada justo en la plaza, ha vuelto a poner en valor el espacio como nudo de comunicaciones del centro de la ciudad.
Así, entre estilos clásicos y regionalistas, edificios históricos y modernos servicios de transporte, la Plaza Nueva reúne en sus pocos metros cuadrados un resumen visual de la evolución urbana de Sevilla.
¿Por qué visitar la Plaza Nueva de Sevilla?
Visitar la Plaza Nueva es adentrarse en el pulso cotidiano y simbólico del centro de Sevilla. Este espacio no solo es un enclave estratégico dentro del trazado urbano, sino también un punto de encuentro entre la historia, la arquitectura y la vida local.
Su amplitud y diseño la convierten en uno de los escasos lugares abiertos del casco histórico, un respiro entre calles estrechas que invita a detenerse, observar y disfrutar.
Rodeada de edificios representativos y bien comunicada mediante transporte público, la Plaza Nueva es el punto de partida ideal para descubrir otros lugares icónicos como la Avenida de la Constitución, la Catedral, el Archivo de Indias o el Barrio del Arenal.
Además, para quienes deseen profundizar en la riqueza arquitectónica e histórica de la ciudad, la plaza ofrece mucho más que una vista agradable: es un lugar para entender cómo ha evolucionado Sevilla desde sus raíces conventuales hasta convertirse en una capital moderna y abierta.
La Plaza Nueva es un auténtico microcosmos sevillano: mezcla historia milenaria, urbanismo del siglo XIX, arte institucional y vida cotidiana. Ya sea por su riqueza histórica, sus símbolos o su energía vibrante, merece un lugar destacado en tu visita. Y si quieres cerrar tu paseo mirando la ciudad desde otro nivel, no lo dudes: reserva tu crucero con Cruceros Torre del Oro y disfruta la Sevilla más auténtica.