Blog
Playas cerca de Sevilla: las mejores opciones
Sevilla no tiene playa, pero tiene algo casi igual de bueno: está a menos de una hora de algunas de las mejores playas del Atlántico. La Costa de la Luz, que comparten las provincias de Huelva y Cádiz, ofrece kilómetros de arena fina y dorada, agua limpia y un litoral que en muchos tramos sigue siendo natural y poco masificado. Dependiendo de lo que busques: servicios, tranquilidad, naturaleza o cultura, hay una playa diferente para ti. Esta es la guía para elegir bien entre las playas cerca de Sevilla.
Playas cerca de Sevilla en la costa de Huelva
Matalascañas: la más cercana y la más concurrida
Matalascañas es la playa más próxima a Sevilla: está a unos 100 kilómetros por la A-49 y se llega en poco más de una hora en condiciones normales de tráfico. Es el destino favorito de los sevillanos cuando aprieta el calor, y eso tiene un precio: en verano y en fines de semana puede estar muy llena, con atascos en la salida de la ciudad y dificultad para aparcar.
La playa en sí es muy buena: arena fina y blanca, paseo marítimo de 4,5 kilómetros, unos veinte chiringuitos y aguas relativamente calmadas. Su característica más curiosa es la Torre de la Higuera, una antigua torre defensiva construida en 1577 que hoy asoma del agua junto a la orilla, derrumbada por el terremoto de Lisboa de 1755.

La playa linda además con el Parque Nacional de Doñana, lo que significa que en sus tramos más alejados del núcleo urbano el paisaje es de dunas y pinar completamente virgen. Si la aglomeración del centro no te convence, caminar hacia el este en busca de ese tramo natural vale mucho la pena.
Ideal para: familias con niños, escapadas rápidas de un día, quienes buscan servicios completos cerca.
Inconveniente: muy concurrida en julio y agosto, especialmente los fines de semana. Evita el regreso en domingo por la tarde.
Mazagón: menos gente, más naturaleza
A unos 112 kilómetros de Sevilla, Mazagón es el siguiente destino hacia el oeste y la alternativa natural para quienes buscan algo más tranquilo que Matalascañas. Su costa es más salvaje: la playa es extensa, con arena dorada y fina, pero con menos infraestructura urbana y más espacio. Uno de los elementos más llamativos de Mazagón son sus acantilados, que ofrecen vistas panorámicas sobre el Atlántico desde lo alto.

Entre Mazagón y Matalascañas se encuentra Cuesta Maneli, una playa virgen a la que se llega tras atravesar dunas fósiles y bajar por una pasarela de madera. La revista National Geographic la ha situado entre las tres mejores playas de España, y su entorno la convierte en una de las más bonitas del litoral andaluz.
Ideal para: quienes buscan más tranquilidad sin alejarse demasiado de Sevilla, amantes de la naturaleza.
Inconveniente: menos servicios que Matalascañas.
Playa de la Flecha, El Rompido: la más natural
El Rompido está a unos 120 kilómetros de Sevilla, en la provincia de Huelva, en el término municipal de Cartaya. Es un destino diferente al resto porque su a playa más especial, la Flecha del Rompido, no se puede llegar en coche. La Flecha es una lengua de arena de 13 kilómetros de longitud que discurre paralela a la costa, separando las aguas del río Piedras del océano Atlántico, y el único acceso es en ferry.

El resultado es una playa completamente virgen, sin construcciones ni chiringuitos, dentro de un Paraje Natural protegido, con arena fina y dorada y muy baja ocupación incluso en verano. Hay que ir preparado: llevar comida, agua y todo lo necesario para el día, porque allí no hay nada. La travesía en barco dura unos diez minutos.
Ideal para: quienes buscan playa virgen y aislada, naturaleza, una experiencia diferente.
Inconveniente: hay que planificarlo bien, sin servicios en la playa y acceso solo en barco.
Playas cerca de Sevilla en la costa de Cádiz
Sanlúcar de Barrameda: playa y gastronomía
Sanlúcar de Barrameda está a unos 100 kilómetros de Sevilla y tiene una personalidad muy diferente al resto de los destinos de esta lista. No es un destino de playa en el sentido clásico: es una ciudad con historia, una gastronomía excepcional y una relación especial con el río Guadalquivir, que tiene su desembocadura allí.
Sanlúcar es famosa por sus langostinos, sus gambas blancas, sus papas de arena, sus acedías y la manzanilla, el vino que solo se elabora aquí gracias al microclima de la desembocadura. Su playa de Bajo de Guía, junto a los restaurantes de pescado fresco, es el plan más típico de la ciudad. Y cada agosto, las carreras de caballos en la arena de la playa son uno de los eventos más singulares de Andalucía.

Si no tienes un día entero para dedicarle a la playa pero quieres conocer Sanlúcar, hay una opción diferente: nuestra ruta en barco de Sevilla a Sanlúcar navegando por el Guadalquivir. Durante el trayecto se ve la orilla del Parque Nacional de Doñana desde el río, y la llegada al pueblo desde el agua tiene su propia magia.
Ideal para: quienes combinan playa con gastronomía y cultura, familias, amantes del vino y del marisco.
Inconveniente: no tiene las playas más espectaculares de la costa, va bien como destino de pueblo más que de playa pura.
Chipiona: la playa de los sevillanos en Cádiz
Chipiona está a unos 110 kilómetros de Sevilla y es, con mucha diferencia, la playa gaditana más frecuentada por los sevillanos. Tiene cinco playas distintas, arena fina y blanca, servicios completos y un ambiente veraniego muy animado. Es cómoda, accesible y tiene todo lo que hace falta para un buen día de playa.
Entre sus atractivos más conocidos está el faro de Chipiona, el más alto de España con 62 metros de altura. Sus aguas tienen fama de tener un alto contenido en yodo y minerales, lo que llevó a instalar aquí el primer sanatorio marítimo de España a finales del siglo XIX.

El problema de Chipiona es el mismo que el de Matalascañas: en julio y agosto puede estar saturada. Si vas en temporada alta, mejor hacerlo entre semana y evitar los fines de semana de pleno verano.
Ideal para: familias, quienes buscan ambiente y servicios completos, escapadas con niños.
Inconveniente: muy concurrida en verano.
Bolonia: más lejos, pero diferente a todo lo demás
Bolonia está a unos 170 kilómetros de Sevilla, aproximadamente dos horas en coche, y es la más alejada de esta lista. Pero merece la mención porque es un destino completamente diferente: no es solo una playa, es una combinación de playa virgen, duna monumental y ruinas romanas que la convierte en uno de los lugares más singulares de Andalucía.
La Duna de Bolonia tiene 30 metros de altura y más de 200 metros de frente. Fue declarada Monumento Natural en 2001 y avanza hacia el interior a razón de varios metros al año, engullendo lentamente los pinos que la rodean. Subir a la cima da las mejores vistas de la playa y del estrecho.

A pocos metros de la playa se encuentran las ruinas de Baelo Claudia, una ciudad romana fundada en el siglo II a.C. que fue uno de los principales centros de producción de garum, la famosa salsa de pescado del Imperio Romano, y de comercio con el norte de África. Es el conjunto arqueológico romano urbano más completo de la Península Ibérica, con teatro, foro, basílica, templo de Isis y la factoría de salazones junto al mar. La entrada es gratuita para ciudadanos de la UE.
La playa en sí es de casi cuatro kilómetros de arena fina, con agua limpia y fría y muy poca urbanización gracias a su ubicación dentro del Parque Natural del Estrecho. Con levante el viento puede ser molesto, por lo que conviene consultar la previsión antes de ir.
Ideal para: quienes combinan playa con cultura e historia, amantes de la naturaleza, viajeros que buscan algo diferente.
Inconveniente: lejos de Sevilla, poco aparcamiento en verano, el viento de levante puede arruinar el día.
Consejos prácticos para ir a la playa desde Sevilla
Evita los fines de semana en julio y agosto. Los atascos en las salidas de Sevilla hacia la costa pueden triplicar el tiempo de viaje, especialmente el regreso en domingo por la tarde. Si puedes ir entre semana, la experiencia mejora considerablemente.
Sal pronto. En las playas más populares, el aparcamiento se llena antes de las once de la mañana en temporada alta.
Lleva agua y protección solar. El sol en la Costa de la Luz es fuerte y el reflejo del agua lo intensifica. En julio y agosto las temperaturas pueden superar los 35 grados también en la playa.
Para Bolonia y El Rompido, planifícalo con antelación. Bolonia tiene poco aparcamiento y requiere coche propio. Para la Flecha del Rompido necesitas consultar los horarios del ferry antes de ir.
La Costa de la Luz tiene algunas de las mejores playas del Atlántico europeo, y tenerlas a menos de dos horas de Sevilla es una de las ventajas de visitar la ciudad en verano. Y si prefieres llegar a Sanlúcar de Barrameda sin coger el coche, nosotros te llevamos por el Guadalquivir.