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Palacio de los Marqueses de La Algaba
En pleno centro histórico de Sevilla, muy cerca del bullicio de la Calle Feria, se encuentra uno de esos rincones que muchos visitantes pasan por alto: el Palacio de los Marqueses de La Algaba. Este edificio, hoy convertido en museo y centro cultural, es uno de los mejores ejemplos del arte mudéjar civil en la ciudad. Hoy en Cruceros Torre del Oro te contamos más sobre la historia y la arquitectura de este palacio.
Historia y orígenes del palacio
El palacio tiene su origen en el siglo XV, cuando Don Juan de Guzmán y Torres, primer Señor de La Algaba, adquirió varias fincas vecinas al templo de Omnium Sanctorum para edificar su residencia urbana. En esta época temprana ya se aprecia un carácter defensivo: se conserva una torre defensiva que forma parte de la fachada —la misma torre constituye parte del núcleo gótico-mudéjar original del edificio.
Durante el siglo XVI, luego de que en 1568 Felipe II concediera el título de marqués de La Algaba a la familia Guzmán, el palacio fue objeto de ampliaciones y reformas renacentistas. Se integraron elementos más modernos: ventanas, balcones, nuevos accesos… pero respetando buena parte del esqueleto mudéjar existente.

Con el paso del tiempo, el edificio fue perdiendo su esplendor: sufrió expolio, cambios de uso, desmembramientos de propiedades, e incluso parte de sus jardines quedaron ocupados por construcciones anexas. En el siglo XX llegó a utilizarse como vivienda, fue dividido en casas vecinales y su estado se degradó seriamente.
A finales de los años 90, el Ayuntamiento lo adquirió y emprendió un ambicioso proyecto restaurador entre 1998 y 2002 para rehabilitarlo estructuralmente y devolverle el esplendor. Fue entonces cuando comenzó su nueva etapa: oficinas municipales y, a partir de enero de 2013, la apertura del Centro Mudéjar dentro del palacio, destinado a preservar, divulgar y exhibir la riqueza del arte mudéjar sevillano.
Arquitectura e instalaciones: lo que puedes ver hoy
Estructura y estilo
El palacio conserva un núcleo antiguo del siglo XV, de estilo gótico-mudéjar, visible especialmente en la torre defensiva integrada en la fachada principal. La fachada principal combina dos estilos: la parte inferior con cantería gótica y la superior con ladrillo y decoración mudéjar con friso de alicatado.

El edificio fue remodelado en el siglo XVI con trazas renacentistas: una gran escalera palaciega, balcones, huecos exteriores y la apertura de ventanas grandes. El interior se organiza en dos plantas alrededor de un patio central de arquerías, clásico en la arquitectura palaciega, aunque muchas de las columnas originales de mármol de Génova no se conservaron.
También destacan techos de madera policromada, yeserías decorativas, alfarjes góticos en la torre noroeste y algunos muros con decoración grutesca que pertenecían al cerramiento original del jardín.
Centro Mudéjar: colección y museografía
El Centro Mudéjar del Palacio fue inaugurado el 11 de enero como la primera gran apuesta museográfica del Ayuntamiento centrada en este estilo. Alberga una colección de 111 piezas provenientes de fondos municipales y de museos como el Arqueológico o el de Bellas Artes. Entre los objetos expuestos destacan tinajas mudéjares, sellos de alfarería, canes policromados del siglo XV, fragmentos de yeserías, azulejos, paños de arrocabe, almizates y mocárabes de madera.
Una pieza llamativa es una pila bautismal donada por el pintor Virgilio Mattoni, y algunos canes policromados procedentes de la iglesia mudéjar de San Marcos.
El recorrido museográfico es didáctico, orientado a mostrar no solo objetos, sino también explicar las técnicas constructivas, las relaciones entre maestros mudéjares, alarifes y artesanos, y cómo esas tradiciones persistieron en Sevilla tras la Reconquista.
Espacios y servicios del palacio
Además del museo, el palacio dispone de espacios destinados a actividades culturales y sociales: sala Don Rodrigo (audiovisuales), sala Doña Leonor (reuniones), además del claustro y patio central, que se utilizan en eventos. El inmueble también es sede de oficinas municipales (Participación Ciudadana, Educación y Edificios Municipales).
Cabe destacar que la entrada al patio, la primera planta y el Centro Mudéjar es gratuita en muchos casos, lo que facilita el acceso cultural abierto al público.
Los horarios del Centro Mudéjar son los siguientes:
- Del 1 de octubre al 21 de abril: lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00, sábados solo de 10:00 a 14:00.
- Del 22 de abril al 30 de septiembre: lunes a viernes de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00, sábados de 10:00 a 14:00.
- La entrada es gratuita.
Por qué visitar el Palacio de los Marqueses de La Algaba
Visitar este palacio no solo permite apreciar un magnífico ejemplo de fusión entre lo mudéjar y lo renacentista, sino también contemplar una colección especializada que concentra piezas que normalmente no están expuestas en museos convencionales. Además, su ubicación céntrica lo hace accesible y su carácter de oficina cultural municipal garantiza que esté en uso, vivo, y abierto a la comunidad.

Para quienes ya conocen los grandes hitos monumentales de Sevilla (Catedral, Alcázar, Reales Atarazanas), este palacio es una joya menos conocida que merece ser descubierta con calma, sin multitudes, y donde cada detalle (una portada mudéjar, un alfarje conservado, un ornamento de yesería) habla de siglos de mestizaje cultural.
Después de visitar este rincón mudéjar, nada mejor que seguir descubriendo la ciudad desde otra perspectiva: un paseo en barco por el Guadalquivir, una forma relajada y diferente de disfrutar de la historia, los puentes y el encanto de Sevilla desde el agua.