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Descubre el Palacio Arzobispal de Sevilla
Sevilla es una ciudad con muchos monumentos de una gran importancia histórica, como la Giralda o el Real Alcázar. Es por ello que hay muchos otros que, a pesar de ser joyas artísticas, pueden pasar desapercibidos. Es el caso, por ejemplo, del Palacio Arzobispal de Sevilla. Hoy en Cruceros Torre del Oro te contamos la historia de este importante edificio eclesiástico.
Historia y arquitectura del Palacio Arzobispal de Sevilla
El origen del Palacio Arzobispal se remonta al siglo XIII, cuando el rey Fernando III cedió unas casas al obispo de Segovia tras la reconquista de Sevilla. A lo largo de los siglos, el edificio fue ampliado y reformado, alcanzando su configuración actual en los siglos XVII y XVIII.

El palacio ocupa una manzana completa y se organiza en torno a dos patios de estilo manierista. Su fachada principal, de color rojo con pilastras blancas, está coronada por una portada barroca diseñada por Lorenzo Fernández de Figueroa y Diego Antonio Díaz en el siglo XVIII. En su interior, destacan la escalera de mármol policromado del siglo XVII, decorada con frescos atribuidos a Juan de Espinal, y el Salón Principal, con una bóveda pintada por Antonio Mohedano que representa motivos naturales y religiosos.
Un tesoro artístico poco conocido
El Palacio Arzobispal alberga una de las colecciones de arte más importantes de Sevilla, solo superada por las del Museo de Bellas Artes y la Catedral. Entre sus más de 70 pinturas, se encuentran obras de artistas como Francisco Herrera el Viejo, Francisco Pacheco, Zurbarán, Murillo, Antonio Palomino y Juan de Espinal. Además, posee una valiosa biblioteca con documentos eclesiásticos que datan del siglo XIV.
Información importante
Ubicación y cómo llegar
El Palacio Arzobispal se encuentra en la Plaza Virgen de los Reyes, en el barrio de Santa Cruz, a escasos metros de la Catedral de Sevilla. Su ubicación junto a la Giralda es lo que provoca que pueda pasar desapercibido por los visitantes. La mejor forma de llegar para verlo es andando, ya que se encuentra en pleno centro histórico de la ciudad.
Horarios y visitas
El Palacio Arzobispal no está abierto al público de forma regular. Sin embargo, se organizan visitas culturales en grupo dos sábados al mes, que permiten conocer sus estancias y colecciones artísticas. Para participar en estas visitas, es necesario reservar con antelación a través de los canales oficiales de la Archidiócesis de Sevilla.

Combina tu visita con un paseo por el centro histórico
Tras visitar el Palacio Arzobispal, te recomendamos continuar tu recorrido por el centro histórico de Sevilla. A pocos pasos encontrarás la Catedral, la Giralda y los Reales Alcázares. Y para culminar la jornada, nada mejor que un relajante paseo en barco por el río Guadalquivir, disfrutando de las vistas de la ciudad desde una perspectiva única.
El Palacio Arzobispal de Sevilla es una joya arquitectónica y artística que merece ser descubierta. Si tienes la oportunidad de visitarlo, no dudes en hacerlo y sumergirte en la historia y el arte que alberga entre sus muros. ¡Nosotros te estaremos esperando junto a la Torre del Oro!