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Exposición Iberoamericana de Sevilla 1929: historia y legado
La Exposición Iberoamericana de 1929 fue un evento internacional que dejó su huella en Sevilla. Desde nuestros paseos en barco por Sevilla navegamos cada día por un río que fue modificado para aquel certamen, pasamos junto a edificios que se construyeron para la exposición y que hoy tienen otros usos. En este artículo te contamos qué fue exactamente esta exposición, cómo surgió, qué se construyó y qué puedes visitar hoy en día de aquel evento que tuvo lugar hace casi un siglo.
¿Qué fue la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla?
La Exposición Iberoamericana fue un evento internacional celebrado en Sevilla entre el 9 de mayo de 1929 y el 21 de junio de 1930. Se realizó para mostrar el hermanamiento entre España, Hispanoamérica, Estados Unidos, Portugal y Brasil. Participaron dieciocho estados extranjeros, además de pabellones de regiones y provincias andaluzas.
La exposición coincidió en el tiempo con la Exposición Internacional de Barcelona de 1929. Ambas formaron parte de un proyecto común denominado «Exposición General Española», aunque cada una tenía su propia identidad temática.
El recinto de la exposición se ubicó en la zona de los jardines del Palacio de San Telmo, el Parque de María Luisa (donado a la ciudad en 1893 por la infanta María Luisa Fernanda de Borbón), el Paseo de las Delicias, el Huerto de la Mariana y el Naranjal. En el recinto se construyeron 117 edificios, de los cuales se conservan 25 actualmente.
Los orígenes del proyecto (1905-1914)
La idea de celebrar una exposición internacional en Sevilla tiene su origen en eventos anteriores. En 1905, Cristóbal Vidal Salcedo organizó la Exposición de Productos Sevillanos e Industrias Agrícolas en los jardines del Teatro Eslava. El éxito de aquel certamen plantó la semilla de un evento mayor.
Entre 1908 y 1909, Luis Rodríguez Caso organizó un festival llamado «España en Sevilla» con artistas de distintas regiones del país. El 25 de junio de 1909 propuso a las autoridades locales la realización de una exposición ultramarina. El proyecto recibió el apoyo del alcalde Joaquín de Haro Conradi y de diputados como Pedro Rodríguez de la Borbolla y Estanislao D’Angelo.
El 20 de febrero de 1910 se conformó la Comisión Gestora, que empezó a estudiar aspectos como la financiación y el precio de las entradas. La comisión se reunió con el presidente del Gobierno José Canalejas en febrero y marzo de 1910 para proponerle la realización del certamen. El 14 de marzo de 1909 se organizó una manifestación de 30.000 personas en apoyo a la exposición en presencia del rey Alfonso XIII.
El 17 de octubre de 1910 se organizó el Comité Ejecutivo, con diferentes miembros responsables de áreas como hacienda, turismo, proyectos e instalaciones artísticas. En diciembre de 1911 las Cortes aprobaron una subvención de 3 millones de pesetas.
El proyecto arquitectónico de Aníbal González
En octubre de 1910 el Comité Ejecutivo convocó un concurso para elegir un arquitecto que se encargara de las obras. Se presentaron Fermín Álamo, Narciso Mundet Farreras y el sevillano Aníbal González. El 26 de septiembre de 1911 eligieron el proyecto de González, que dividía el espacio en cinco zonas: pabellones de Bellas Artes y Artes Decorativas, pabellones de los estados americanos, pabellones de regiones españolas, pabellones sevillanos y un parque de atracciones.
En mayo de 1912, González planteó algunos retoques a su proyecto. Hizo que la avenida de la Raza fuese paralela al Guadalquivir y trasladó el pabellón Real al Huerto de la Mariana, donde estaban ya planificados otros dos pabellones. Los terrenos del Huerto de la Mariana pasarían a ser la Plaza de América.
Para mejorar el parque, el Comité Ejecutivo recurrió al paisajista francés Jean-Claude Nicolas Forestier. Su proyecto se aceptó el 18 de julio de 1911 y los trabajos comenzaron ese mismo agosto.

Los continuos retrasos (1912-1928)
Inicialmente la exposición estaba prevista para 1914, pero diversos problemas fueron retrasándola año tras año. En febrero de 1912 hubo un desbordamiento del río que inundó todos los terrenos destinados a la exposición. El 21 de diciembre de 1912 el Gobierno cambió la fecha de la muestra a 1916. Posteriormente se iría atrasando sucesivamente a 1921, 1923 y 1924.
Durante este largo periodo de preparación tuvieron lugar otros eventos en la ciudad: el VII Congreso Nacional de Arquitectos en 1917, el IV Centenario del Descubrimiento del Estrecho de Magallanes en 1919, y el II Congreso de Historia y Geografía Hispanoamericanas entre 1919 y 1920.
En 1922 se incorporó Portugal al proyecto y el 9 de noviembre la muestra cambió de nombre de Exposición Hispano-Americana a Ibero-Americana. En marzo de 1926 se incorporó Brasil.
El arquitecto Aníbal González estuvo al frente del proyecto hasta 1926, cuando dimitió por desacuerdos con el Comisario Regio José Cruz-Conde sobre el ritmo constructivo. Le sustituyó Vicente Traver, que realizó el casino y el teatro del recinto (actual Teatro Lope de Vega).
Obras urbanísticas relacionadas
La preparación de la exposición sirvió como motor para realizar diversas obras en la ciudad:
La Corta de Tablada: Esta obra hidráulica eliminó un meandro del Guadalquivir que dificultaba la navegación. El rey Alfonso XIII acudió al comienzo de las obras el 25 de marzo de 1909. En la década de 1920 se transformó el cauce del río a su paso por la ciudad en una dársena, bautizada con el nombre del monarca. El 5 de abril de 1926 el rey acudió a la inauguración de la obra.
Ensanches urbanos: Se realizaron ensanches en varias zonas de la ciudad. En 1914 se llevó a cabo la apertura del Parque de María Luisa y ensanches en la calle Génova (actual Avenida de la Constitución) y La Campana. En 1921 se quitó La Pasarela, una estructura metálica que estaba entre la calle San Fernando y la avenida de Menéndez Pelayo. En 1926 se inauguró el Puente de Alfonso XIII. También se realizaron ensanches en la calle Mateos Gago del Barrio de Santa Cruz, en la calle Santa Catalina y en la calle San Jacinto de Triana.
Hoteles: Se construyeron varios hoteles para acoger a los visitantes. En julio de 1916 se eligió el proyecto de José Espiau para el Gran Hotel Alfonso XIII, cuya construcción terminó en 1928. También se construyó el hotel Majéstic (actual hotel Colón) entre 1927 y 1929, el hotel Cristina junto a la Puerta de Jerez, y otros como el Palace Hotel Eritaña o el American Palace.
Infraestructuras: La pavimentación de 280.000 metros cuadrados, la renovación del alcantarillado y otras tareas costaron unos 24 millones de pesetas. Los ensanches urbanos costaron unos 6 millones de pesetas.

La inauguración y desarrollo de la exposición
La inauguración tuvo lugar el 9 de mayo de 1929, Día de la Ascensión, con un acto solemne en la Plaza de España donde estuvo presente la Familia Real, el Gobierno en pleno, el presidente de la Asamblea Nacional, la Diputación Provincial, el Ayuntamiento y las representaciones diplomáticas de los países participantes.
Durante el tiempo que duró la muestra se celebraron varios congresos: IV Congreso Internacional de Ciudades, Congreso Mariano Hispano-Americano (del 15 al 21 de mayo), Congreso Internacional de Agricultura Tropical y Subtropical del Café, II Congreso Nacional del Comercio Español y de Ultramar, entre otros.
El recinto contaba con una línea de ferrocarril de cinco kilómetros por la que circulaban cuatro trenes de pequeñas dimensiones con capacidad para 300 ocupantes. Los trenes fueron bautizados con los nombres Sevilla, La Pinta, La Niña y La Santa María. La línea contaba con cinco estaciones y siguió funcionando unos años después de la muestra. Se clausuró durante la II República, tras haber transportado a 523.207 pasajeros.
Los precios de entrada eran: 2 pesetas la entrada general, 2 reales los jueves, sábados a partir de las 21h y domingos, 200 pesetas el pase de temporada permanente, 25 pesetas el abono de 25 entradas, y 3 pesetas de peaje para autos. Lo recaudado con la venta de entradas fue de 1.623.951 pesetas y con la venta de abonos 126.851 pesetas. Se calcula que hubo 158.914 viajeros extranjeros alojados en hoteles en 1929, un incremento del 126% con respecto a 1928.
Países y regiones participantes
Países iberoamericanos: Argentina, Chile, Guatemala, Uruguay, Perú, Colombia, México, Cuba, República Dominicana y Venezuela (con pabellón provisional). Estados Unidos se incorporó en 1912. Portugal en 1922 (construyó su pabellón y el de Macao). Brasil en 1926.
Sin pabellón propio: El Salvador, Panamá, Costa Rica, Bolivia y Ecuador expusieron en las Galerías Americanas, que hoy son almacenes del Puerto de Sevilla.
Territorios españoles: Se construyeron pabellones del protectorado de Marruecos y de Guinea.
Regiones españolas: Participaron las ocho provincias de Andalucía, Barcelona, Canarias, Galicia, Extremadura, Asturias, Aragón, Murcia, Navarra, Valencia, Provincias vascongadas, Castilla la Nueva, Castilla la Vieja y León.
Pabellones que se conservan hoy
De los 117 edificios construidos en el recinto oficial de la exposición, se conservan 25. Desde 2001 todos los pabellones son propiedad del Ayuntamiento, aunque su uso ha sido cedido a diversas entidades.
Pabellones iberoamericanos
- Pabellón de Argentina: Diseñado por Martín Noel. Actualmente es el Conservatorio de Danza.
- Pabellón de Chile: Diseñado por Juan Martínez Gutiérrez y Mauricio Cravotto. Actualmente es la Escuela Superior de Artes.
- Pabellón de Colombia: Diseñado por José Granados de la Vega. Actualmente es el consulado de Colombia.
- Pabellón de Cuba: Diseñado por Evelio Govantes y Félix Cabarrocas. Actualmente es sede de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional.
- Pabellón de Guatemala: Diseñado por Emilio Gómez Flores y José Granados de la Vega. Es empleado por el Conservatorio de Danza.
- Pabellón de Brasil: Actualmente es un edificio de la Universidad de Sevilla.
- Pabellón de Estados Unidos: Diseñado por William Templeton Johnson. Actualmente es un museo de arte contemporáneo de la Fundación Valentín Madariaga.
- Pabellón de México: Diseñado por Manuel María Amábilis Domínguez. Actualmente es un edificio de la Universidad de Sevilla.
- Pabellón de Perú: Diseñado por Manuel Piqueras Cotolí. Actualmente tiene un uso compartido, siendo la sede del Museo Casa de la Ciencia y del Consulado de Perú.
- Pabellón de Portugal: Diseñado por Carlos y Guilherme Rebelo de Andrade. Actualmente es el consulado de Portugal.
- Pabellón de Santo Domingo: Diseñado por Martín Gallart y Canti. Actualmente es un edificio municipal.
- Pabellón de Uruguay: Diseñado por Mauricio Cravotto. Actualmente es un inmueble de la Universidad de Sevilla.
- Pabellón de Venezuela: Edificio provisional diseñado por Germán de Falla.
Pabellones españoles
- Pabellón Mudéjar: Diseñado por Aníbal González. Es sede del Museo de Artes y Costumbres Populares.
- Pabellón Real: Diseñado por Aníbal González. Alberga oficinas municipales.
- Pabellón de Bellas Artes: Diseñado por Aníbal González. Es sede del Museo Arqueológico Provincial.
- Pabellón Domecq: Diseñado por Aurelio Gómez Millán. Es sede de las Juventudes Musicales.
- Pabellón de Sevilla: Su auditorio es actualmente el Teatro Lope de Vega. El salón que hay junto a él es un espacio municipal conocido como el Casino de la Exposición.
- Pabellón de la Información: Actualmente es el restaurante La Raza.
- Pabellón de la Prensa: Diseñado por Vicente Traver. Actualmente es el Colegio Público España.
- Pabellón de Marruecos: Diseñado por José Gutiérrez Lescura. Actualmente es la sede del Servicio Municipal de Parques y Jardines.
- Pabellón de Telefónica: Diseñado por Juan Talavera y Heredia. Actualmente es la sede de la Escuela de Jardinería.
- Pabellón del Ministerio de Marina: Diseñado por Vicente Traver. Actualmente es la Comandancia de Marina.
Otros edificios
- Hotel Alfonso XIII: Diseñado por José Espiau y Muñoz. Sigue siendo un hotel de cinco estrellas.
- Galerías Americanas: Actualmente son naves del puerto.
- Plaza de España: La gran obra de Aníbal González, con sus bancos de azulejos representando las provincias españolas y el canal con sus puentes. Actualmente alberga diversas sedes estatales como la Delegación del Gobierno y la Capitanía General.
De los pabellones de las regiones españolas solamente se han conservado dos vestigios: el pabellón Vasco (actualmente Centro Regional de Oncología) y una torre del pabellón de Córdoba en la avenida Reina Mercedes.

Cómo visitar el legado de la Expo del 29
El Parque de María Luisa es el corazón de este recorrido. Paseando por sus avenidas llegas a la Plaza de España, que sigue siendo uno de los espacios más visitados de la ciudad.
La Plaza de América, dentro del parque, con sus tres edificios emblemáticos (el Pabellón Mudéjar, el Pabellón Real y el Pabellón de Bellas Artes), forma un conjunto arquitectónico bien conservado. Los pabellones latinoamericanos están dispersos por diferentes zonas de la ciudad, muchos de ellos en uso como edificios universitarios, museos o consulados.
Si quieres entender mejor cómo la exposición modificó la relación de Sevilla con el Guadalquivir, te recomendamos hacer un paseo por el río.
La Exposición Iberoamericana de 1929 fue un evento que duró más de un año y dejó en Sevilla 25 edificios que todavía puedes visitar hoy. Desde la Plaza de España hasta los pabellones universitarios, desde el Teatro Lope de Vega hasta los museos de la Plaza de América, el legado arquitectónico de aquella exposición forma parte del paisaje urbano actual de la ciudad.
Si estás en Sevilla, te estaremos esperando junto a la Torre del Oro para un paseo por el Guadalquivir. Desde el río verás otra perspectiva de la ciudad y entenderás mejor cómo el agua ha sido siempre fundamental para Sevilla.