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El arte barroco en Sevilla: guía imprescindible
Hablar del arte barroco en Sevilla es hablar de uno de los periodos más brillantes de la historia artística de la ciudad. A lo largo de los siglos XVII y XVIII, la capital hispalense vivió una auténtica explosión de creatividad que dejó huella en su patrimonio arquitectónico, pictórico y escultórico. En Cruceros Torre del Oro te llevamos a descubrir esta etapa dorada del arte sevillano con una guía que recorre sus principales edificios y artistas.
Un arte nacido del fervor religioso
El barroco sevillano no puede entenderse sin su contexto histórico. Nace como respuesta artística a la Contrarreforma Católica, un movimiento que buscaba fortalecer la fe a través del arte, especialmente en ciudades como Sevilla, con gran peso religioso y económico en la época. El resultado fue una producción intensa y emocional, donde la arquitectura, la pintura y la escultura se pusieron al servicio de lo espiritual, sin perder nunca el sentido estético.
Los grandes nombres del barroco sevillano
Entre los artistas más representativos de esta etapa encontramos a Diego Velázquez, Bartolomé Esteban Murillo y Francisco de Zurbarán, cuyos pinceles inmortalizaron santos, vírgenes y escenas religiosas con una sensibilidad única. En la escultura, brillaron figuras como Juan Martínez Montañés, Pedro Roldán o Duque Cornejo.
Pero el barroco no solo se vivió en los lienzos o en la imaginería procesional: también lo encontramos en la piedra, el ladrillo y la madera tallada de los templos, palacios y hospitales que aún hoy podemos visitar en Sevilla.
Principales edificios del barroco en Sevilla
Real Fábrica de Tabacos
Construida en el siglo XVIII, es uno de los edificios industriales más imponentes de Europa y la primera fábrica de tabacos del continente. De estilo barroco con influencias neoclásicas, actualmente alberga el Rectorado de la Universidad de Sevilla. Su monumentalidad refleja la importancia económica que tuvo el tabaco para la ciudad.

Iglesia del Salvador
Es el segundo templo más grande de Sevilla después de la Catedral. Se construyó sobre la antigua mezquita de Ibn Adabbas, de la que aún se conserva el patio de abluciones. Su fachada, interior y retablos son una muestra del barroco más monumental.

Hospital de los Venerables
Fundado en el siglo XVII por el canónigo Justino de Neve para acoger a sacerdotes ancianos sin recursos, es una obra de Leonardo de Figueroa, uno de los arquitectos clave del barroco sevillano. Hoy es la sede del Centro Velázquez, y combina elegancia arquitectónica con una rica decoración pictórica.
Palacio de San Telmo
Construido en 1682 como Colegio Seminario de la Universidad de Mareantes, pasó a ser residencia de los Duques de Montpensier. Su arquitectura, también atribuida a Leonardo de Figueroa, y su capilla lo convierten en uno de los máximos exponentes del barroco andaluz. Hoy es la sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía.

Iglesia de Santa María la Blanca
Este templo es un símbolo del mestizaje religioso de Sevilla: fue mezquita en el siglo X, sinagoga en el siglo XII y finalmente iglesia cristiana desde finales del siglo XV. La actual iglesia barroca es una joya del siglo XVII, con una rica decoración interior y una historia fascinante. Es sede de la Hermandad del Rosario de Nuestra Señora de las Nieves.
Iglesia de la Magdalena
Obra también de Leonardo de Figueroa, esta iglesia del siglo XVIII destaca por su cúpula de 18 metros y su potente estilo barroco sevillano. Es sede de varias hermandades, entre ellas Montserrat y el Calvario. Fue construida sobre el antiguo convento de San Pablo el Real.
Iglesia de San Luis de los Franceses
Ejemplo perfecto del barroco jesuita, esta iglesia fue construida entre 1699 y 1730. Su retablo mayor, obra de Duque Cornejo, y las pinturas murales de Lucas Valdés la convierten en un espacio sobrecogedor. Su planta centralizada y su cuidada simbología la hacen única.

Capilla de San José
Ubicada en la calle Jovellanos, esta pequeña capilla del siglo XVI fue promovida por el gremio de carpinteros, lo que generó conflictos con los arquitectos de la época. Su ornamentación barroca es especialmente llamativa por su riqueza y detalle. Desde 1964 está regentada por los franciscanos capuchinos.
Palacio Arzobispal
Situado junto a la Catedral, fue residencia de prelados y militares, y actualmente alberga al cardenal de Sevilla. Su pinacoteca es la tercera más importante de la ciudad. Su portada que da a la plaza de la Virgen de los Reyes es una obra maestra del barroco sevillano.

Disfruta del legado barroco de Sevilla… y del Guadalquivir
Aunque muchos de los grandes templos y palacios barrocos de Sevilla se encuentran en el centro histórico y no son visibles desde el río, un paseo en barco por el Guadalquivir es una forma ideal de completar tu visita a la ciudad. Desde Cruceros Torre del Oro te ofrecemos la oportunidad de relajarte y descubrir la Sevilla monumental desde otro ángulo, mientras cruzas puentes históricos y observas algunos de los barrios más emblemáticos de la ciudad.
Una experiencia perfecta para combinar arte, historia, naturaleza y navegación en un mismo viaje.